3-7-2011 Obstáculos. Ante trabas y limitaciones, deben buscar capital en el exterior
THE NEW YORK TIMES
En el mundo árabe, las barreras para las mujeres son estructurales y culturales. Por ello, en el ámbito de las finanzas y como emprendedoras siguen siendo raras excepciones, aunque empiezan a abrirse camino.
Hoda Abou Jamra aún recuerda la reunión en la que inversionistas potenciales para su fondo de capital accionario privado pensaron que era la secretaria.»Preguntaba algo y le respondían al hombre sentado junto a mí. Yo respondía sus preguntas y lo veían a él», dijo riendo. «No dejé que me molestara. Sólo me erguía más y hablaba más fuerte».
Las mujeres negociadoras, financieras y emprendedoras son una clase rara en Medio Oriente. Como socia fundadora de un fondo para atención de la salud de 40 millones de dólares en Dubái, Abou Jamra se mueve en un sector mundialmente dominado por los hombres y una fuerza laboral dominada por los varones en el ámbito local. En el capital accionario, las mujeres representan aproximadamente 9% en los altos puestos gerenciales en todo el mundo, y la proporción varía de 9.1% en Europa a 8.7% en Estados Unidos, según un estudio de este año, realizado por Preqin, una firma de investigación sobre el sector.
El desequilibrio de género es aún más extremo en Medio Oriente, dicen participantes en el mercado. Aunque hay pocas estadísticas disponibles sobre el naciente sector en la región, se sabe que sólo 25% de las mujeres entra en el mercado laboral en general, en comparación con casi 60% en Estados Unidos.
Abou Jamra y otras profesionales de las finanzas en tratan de mejorar la situación. Es un proceso lento, pero están avanzando al crear sus propios vehículos de inversión, forjar vínculos con actores influyentes y, en general, al elevar la conciencia.
«Para los Estados del golfo, en la última década, las mujeres se han vuelto más emprendedoras», señaló Dina Kawar, la embajadora de Jordania en Francia, donde las mujeres representan cerca de 13% de todos los empleados privados.
Igual que Abou Jamra, Maha al Gunaim encontró un lugar al crear una nueva firma financiera en lugar de trabajar en una ya existente. En la sección de inversiones del fondo de riqueza soberana de Kuwait, Al Gunaim ascendió sistemáticamente y alcanzó el puesto de gerente general asistente. Sin embargo, la competencia fue intensa, y pensó que su mejor oportunidad para avanzar estaba en otra parte. «Cuando se está subiendo la escalera, hay que equilibrar la velocidad y la seguridad», dijo Al Gunaim. Así es que fundó hace 13 años la firma financiera Global Investment House, con sede en Kuwait, que comenzó como una firma bursátil y banco de inversiones. Desde entonces, se expandió al capital accionario privado, con cuatro fondos que manejan cerca de US$ 1.500 millones.
OBSTÁCULOS. Las restricciones dificultaron las cosas para Muna Abusulayman, una emprendedora y ex personalidad de la televisión, para desarrollar sus empresas más recientes, una línea de modas y una aplicación en Facebook para padres nuevos. El solo registro de los negocios en el gobierno le llevó un año, en lugar de los usuales tres días, expresó. «Cada vez, pedían algo más, otro dato, pero no lo pedían todo junto», dijo. Un dato que detuvo el proceso: una dirección. Las leyes del país prohíben que se use al hogar con propósitos comerciales. Abusulayman tampoco podía usar la oficina de su padre, ya que no tenía autorización para tener empleadas bajo la norma de segregación de géneros de Arabia Saudita. Obtuvo una dirección comercial a través de un hermano. También puede ser difícil encontrar capital.
A pesar de la riqueza y los inversionistas con mucho dinero, las mujeres dependen a menudo de entidades crediticias conservadoras que son renuentes a dar préstamos a firmas pequeñas, dirigidas por mujeres.
Abou Jamra tuvo que salir del país para encontrar dinero para su firma.
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